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lunes, 31 de diciembre de 2012

Siddharta. Hermann Hesse. (1877-1962). Filosofía budista para la vida

La primera vez que oí hablar de Hermann Hesse (Calw (Alemania) 1877- Montagnola (Suiza) 1962) fue a mi hermano. Por aquellos años cumplía el servicio militar y encontró en la lectura de este magnífico autor un refugio en el que templar sus inquietudes vitales y su rechazo por la sociedad moderna. Curiosamente, mi hermano nació el año que Hesse murió, no deja de ser una casualidad, pero a él le gustaba decirlo como si hubiese encontrado en ese autor un referente moral y un espejo en el que mirarse.
Años más tarde me regaló unas cuantas de sus novelas y algunos relatos de ese autor. Yo tenía 19 años y entonces no llegaba a entender el significado de tan valioso regalo. No obstante, mi hermano Joaquín, un alma inquieta, intelectual y pintor autodidacta, supo transmitirme el valor de aquellas lecturas y por ello me inicié en las mismas. Tanto su mítica novela El lobo estepario (1927) como Demian (1917) dejaron en mí una honda impresión en su momento, pero luego dejé a un lado al autor, si bien volví a releer ambas novelas, y ha sido ahora cuando me he reencontrado con su literatura filosófica. Confieso que fue mi contacto con el Reiki lo que me acercó al mundo hindú y el hecho de que la doctrina budista tenga aspectos comunes con el cristianismo.
En Siddharta, en alemán Siddartha (1922) se relata el viaje del hijo del brahman en busca de la felicidad, en busca de la sabiduría, en busca de la integridad del hombre como ser humano, y en busca de la esencia de las cosas.
Cuando abandona a su padre, se une a los Samanas con su amigo Govinda para vivir lejos de todo lo material, para emprender un camino de pobreza en el que sólo se espera aquello que la vida va proporcionando. 
Pero la vida meditativa exenta de necesidades materiales no le satisface plenamente y por eso abandona a su amigo y a los Samanas para buscar al Buda en un peregrinaje en solitario que le reportará una experiencia amorosa con la princesa Kamala, de cuya mano conocerá los placeres y la paternidad. Al cabo de los años, nada de lo que ha vivido parece que le haya llenado plenamente.
Sin embargo, de Kamala aprendió

"que no se puede recibir placer sin darlo; que todo gesto, caricia, contacto, mirada, todo lugar del cuerpo tiene un secreto que al descubrirse produce felicidad al entendido. También le dijo que los amantes, después de celebrar el rito del amor, no pueden separarse sin que se admiren mutuamente,sin sentirse a la vez vencido y vencedor; de ese modo ninguno de los dos notará saciedad, monotonía, ni tendrá la mala impresión de haber abusado o de haber padecido abuso."

Esta enseñanza formará parte del bagaje con el que decide continuar su periplo de eremita asceta. Abandona a Kamala y también la vida que llevaba entregada a los placeres mundanos. Su alma entrará en una crisis de la que le salva un fortuito encuentro con su incondicional amigo Govinda. Siddharta no rechaza la experiencia vivida, aunque la considere imperfecta o impropia de alguien que aspira a alcanzar la sabiduría y resume así su vida antes de afirmar: "He tenido que pecar para volver a resucitar".

"De chiquillo sólo oía hablar de dioses y sacrificios. De mozo sólo me entretenía con ascetas, pensamientos, meditaciones, buscando a Brahma, venerando al eterno ATMAN. Ya de joven seguí a los ascetas, viví en el bosque, sufrí calor y frío, aprendí a pasar hambre, aprendí a vencer mi cuerpo. Entonces la doctrina del gran Buda me pareció una maravilla; sentí circular en todo mi interior todo el sabor de la unidad del mundo, como si se tratara de mi propia sangre. No obstante, tuve que alejarme del mismo Buda del gran saber. Me fui y aprendí el arte del amor con Kamala, el comercio con Kamaswami; amontoné dinero, lo malgasté, aprendí a contentar mi estómago, a lisonjear mis sentidos. He necesitado muchos años para perder mi espíritu, para olvidarme del pensar y la unidad."

¿Adónde quiere llegar Siddharta después de vivir tantas experiencias mundanas, después de haber meditado y vivido en la pobreza y en la riqueza? ¿Cómo es posible que ni el mismo Buda le satisfaga para culminar su camino de perfección?

En el tramo final de la novela, durante una conversación con Govinda, Siddharta trata de explicarle el sentido de su peregrinación y las conclusiones a las que había llegado. Para él la vida es una búsqueda que cada cual debe afrontar con las herramientas de la experiencia personal. A menudo nos empeñamos en buscar aquello que nos haga feliz, a menudo nos empeñamos en seguir aquello que nos proporciona placer o sacia nuestros sentidos o nuestras aspiraciones, queremos cambiar las cosas que no nos gustan y queremos ajustarlas a nuestros deseos, pero muy a menudo no nos percatamos de que en ese empeño no vamos a encontrar nada que esté a la altura de nuestro patrón ideal y de hecho, la mayoría de las veces, no encontramos nada porque nos negamos a desembarazarnos de ese ideal que nos daña. El secreto no está en buscar sino en encontrar. Ese encuentro significa que hay miles de razones para disfrutar de lo que nos rodea, de quienes nos rodean, porque en esos seres y objetos hay motivos para admirar sus cualidades y porque en lo que nos parece imperfecto ya se haya la semilla de la perfección que anhelamos.

"El pecado y la santidad son los dos extremos de una misma cosa."

Pero ese hallazgo no es posible compartirlo con los demás de una manera efectiva la mayoría de las veces. Se trata de un aprendizaje que no podemos transmitir de forma completa a través de las palabras, que sólo podremos experimentar a partir de la meditación, de la propia experiencia con nuestro entorno y de nuestra capacidad para comprenderla.

"La sabiduría no se puede comunicar con palabras, hay que vivirla y lo contrario de cada verdad es igualmente cierto."

Entre el Samsara y el Nirvana, entre la ilusión y la verdad, entre la imperfección y la sabiduría hay muchos matices que negamos, que no admitimos quizá porque tendemos a simplificar la realidad sin apreciar sus valores intermedios.
En definitiva, Siddharta aprende que no hay nada completamente bueno o completamente malo, y que lo único se necesita para estar en paz consigo mismo, en paz con los demás es comprender la naturaleza de las cosas para poder amarlas en su esencia.

"En el pecador (...) ya está presente el Buda, su futuro ya vive en él."

"Todo necesita únicamente mi afirmación,  mi conformidad, mi comprensión amorosa; entonces es bueno para mí y nada podrá perjudicarme. He experimentado en mi propio cuerpo, en mi misma lama, que necesitaba el pecado, la voluptuosidad, el afán de propiedad, la vanidad, y que precisaba de la más vergonzosa desesperación para aprender a vencer mi resistencia, para instruirme a amar al mundo, para no comprarlo con algún mundo deseado o imaginado, regido por la perfección inventado por mí, sino dejarlo tal como es, amarlo y sentirme feliz de pertenecer a él."

El resto de la novela, la vida que comparte con Vasudeva o con su propio hijo lo dejo para que los lectores lo descubran con la esperanza de que disfruten de la novela de este escritor alemán, nacionalizado suizo y premio Nobel de Literatura en 1946.

Tuve ocasión de visitar en 2001 la Selva Negra y entonces comprobé que Calw estaba cerca de donde nos alojábamos, en Niederbegisbach, un pueblecito del municipio de Herrischried. No podía dejar pasar la oportunidad de visitar la casa donde vivió Hermann Hesse. Allí, mi mujer y yo nos tomamos un refresco a media tarde y nos hicimos unas fotos. En aquel momento, hubiera querido que mi propia imagen se hubiera podido suplantar por la de mi hermano a quien, sin duda, le hubiera encantado haber estado allí. Es curioso cómo los lugares que para nosotros son significativos se cargan de un especial magnetismo, de cierta magia cuando los visitamos. Aquél fue uno de ellos.

Siddharta. Hermann Hesse.
Editores mexicanos unidos. 6ª edición, abril 1982.
Traducción de Carmen Grossi.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Piel.

Cinco.

Con la piel del abrazo
se agitan y entrelazan nuestras voces;
se entregan, se abandonan
bajo el almendro en flor
que colma el valle de su intenso aroma.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Espíritus.

Cuatro.

Como espíritus ávidos
que acuden confiados al encuentro,
con la piel del abrazo
intenso, entre la niebla,
tan fecundos como la madrugada.

martes, 25 de diciembre de 2012

Corazón

Tres.

Tu corazón y el mío
se engarzan cobijados por el tiempo
como espíritus ávidos
de probar el maná
que cubre de rocío las palabras.



domingo, 23 de diciembre de 2012

Iconos

Dos

Tus tres iconos negros,
Ardena, como un vínculo profundo;
tu corazón y el mío
unidos en un punto,
corazón con pseudónimo encriptado.


viernes, 21 de diciembre de 2012

Almendro

Uno.

Un almendro florece,
Ardena, en este páramo olvidado,
desierto, yermo y frío.
Tus tres iconos negros
brotarán de las yemas del invierno.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Banalidad.

Estuvieron durante casi una hora haciendo el amor, cubriéndose de caricias y besos, alimentando el deseo con cada respiración, estremeciéndose entre jadeos y susurros vertidos sobre la piel.
Tras unos instantes en los que permaneció desplomado sobre Julia, Carlos se echó a un lado de la cama mientras ella miraba hacia la ventana con la misma vaga intención con la que extendía las manos hasta su pelo y enredaba sus dedos en él, trazando círculos de banal complicidad.
Ninguno de los dos dijo nada; y en medio del silencio, después de todo, comprendió lo poco que le importaba la mujer que yacía a su costado. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Seny i rauxa.

Las elecciones catalanas del pasado domingo 25 de noviembre arrojan un resultado sorprendente, pero inquietante para todos a pesar de que las lecturas que se desprendan en uno y otro sentido puedan conducirnos a la euforia, a la prudencia o la tranquilidad; a pesar de que para algunos puedan satisfacer las expectativas previas y para otros sean un fracaso; a pesar de que algunos las lean en clave de castigo y otros sigan vislumbrando una esperanza.
La radicalización del parlamento catalán tras estas elecciones es evidente dado que de los 14 escaños independentistas que sumaban ERC más la pantomima de Laporta hemos pasado a los 74 que suman los republicanos, CiU y el nuevo partido que se incorpora al Parlament. Esta lectura puede conducirnos a pensar que Cataluña está plenamente inclinada hacia la independencia. Sin embargo, estos tres mismos partidos sumaban 76 escaños antes de que CiU se dejara llevar por la pataleta, la aventura y el mesianismo.
La llamada opción soberanista, incluyendo a Iniciativa per Catalunya, alcanzaría los 87 diputados que les acercaría a los 90, es decir a los dos tercios del Parlament; que cada cual haga su propia valoración a partir de los resultados.
Desde los Juegos Olímpicos de 1992, Cataluña no había estado en el panorama mundial tan presente como ahora; si se trataba de ganar protagonismo, ya se ha conseguido. Si se trataba de generar inestabilidad e incertidumbre, la duda sigue flotando en el aire. No hay medio de comunicación que no se haya hecho eco de los resultados electorales de Cataluña y, por su puesto, como aquí, hay opiniones para todos los gustos. De lo que no cabe duda es de que a Artur Mas y a los Odiseos de Convergència el viaje les ha resultado un fiasco,  de momento. Creyeron que podrían capitalizar la movilización de la Diada en su propio nombre y lo que han conseguido ha sido levantar de sus asientos a los catalanes para enviar un mensaje clarito y muy democrático: "quizá la independencia nos seduzca, pero no queremos ir contigo de la mano".
Está claro que Convergència reúne una gran mayoría a su favor, pero se ha olvidado de que para defender la independencia hay ya otras opciones, de izquierdas, por cierto, así que Convergència se ha convertido en el peor enemigo de sí mismo y en el mejor aliado de Esquerra que recoge los votos de los convergentes que, alentados por el independentismo, ven en Junquera un candidato más auténtico, sobre todo ahora que ha moderado el discurso. No sabemos, casi lo intuimos, lo que opinará el sector de Unió Democràtica de Catalunya, la otra cara de CiU; lo que resulta evidente en que frente al "seny" de Duran i Lleida, Mas ha fracasado, de momento, con su impulsiva "rauxa". ¿Recuerdan aquella candidatura de Miquel  Roca al gobierno de España? Eran otros tiempos.
Por su parte, los republicanos de Esquerra tienen razones para sentirse fuertes y árbitros de una situación en la que podrán poner condiciones y culpabilizar al gobierno resultante de incumplir sus compromisos o de tomar medidas antisociales.
Ahora toca realizar nuevos recortes para sanear el estado de banca rota de las arcas catalanas. Mal momento para enarbolar la bandera del soberanismo cuando lo razonable hubiera sido sentar las bases de la colaboración con el gobierno de España para salvar las naves, pero el recurso de huir culpabilizando a Madrid de incumplir con sus pagos cuando el estado está tratando de sobrevivir al naufragio colectivo nadando contra corriente es todo un ejercicio de irresponsabilidad y efectismo electoral cuyos resultados han sido, contra pronóstico, un varapalo para los anfitriones de este desaguisado.
Siguiendo por el arco electoral, los socialistas caminan de debacle en debacle, aparentemente sin rumbo, zozobrando en las aguas de la indeterminación, que es en lo que parece que se ha convertido el recurso del federalismo. Y el Partido Popular confirma una vez más que sus votantes no están dispuestos a callarse ante la rabieta de Mas que les dejaría desterrados en su propia patria. Claro que los votos socialistas no los ha recogido el PP  sino más bien Ciutadans, el partido que a nuestro juicio demuestra ser el más honesto y comprometido con los catalanes y el que más ha entendido cuál debe ser el papel de Cataluña en la actual coyuntura. Políticos como estos hacen falta en momentos de dificultad, personas que apuestan por el bien común y no por los intereses partidistas.
Los candidatos de Iniciativa per Catalunya, por su parte, están contentos. Han aumentado la confianza de una parte del electorado y no tendrán ningún problema en apoyar los referendos que hagan falta con tal de seguir siendo la vanguardia del senderismo, la comuna y la acampada libre. Estos apátridas, cuyo discurso social es plausible, no tendrán inconveniente en reconvertirse al nacionalismo, con tal de ser coherentes con su discurso libertario, eso sí, coyunturalmente catalanista frente a un españolismo pasado de moda.
Para terminar el recorrido por los diferentes partidos concurrentes con representación parlamentaria no damos la bienvenida a C.U.P, siglas que significan lo mismo que Herri Batasuna, el partido de extrema izquierda auspiciado por Arnaldo Otegi. Se trata de un grupo de nostálgicos de Terra Lliure, simpatizantes con cualquier nación oprimida del mundo, que parecen tomar el relevo de Cataluña Sí.
La lectura de los votos ofrece otra perspectiva: CiU representa sólo a un tercio escaso del electorado y registra una pérdida de 100.000 votos, pero Esquerra lo duplica con creces. El PSC sólo pierde 50.000 y el PP aumenta en casi 100.000. Iniciativa aumenta 125.000 votos y Ciutadans, 170.000. Por último, CUP recoge 126.000 votos. Un panorama balcanizado, sin duda. Los independentistas, incluimos a los neófitos de CiU  no alcanzan el 50% de los votos escrutados. Claro que, podemos incluir a Iniciativa que, al menos, se muestra partidario del referéndum.
Como puede comprobarse, las lecturas que se hagan de estas elecciones anticipadas nunca serán totalmente coincidentes y parece evidente que si se quiere comer del plato del independentismo, de la autodeterminación, del derecho a decidir o del soberanismo, no se sabe bien qué es lo que se quiere guisar, en la cocina del nuevo gobierno tendrán que ser muy ingeniosos para elaborar una receta que ligue la carne y el pescado en un mismo plato.
Colores los hay para todos los gustos. En los estados federales de mayor prestigio, véase los Estados Unidos o Alemania, o en los confederales como Suiza, ni siquiera está contemplado el derecho a la autodeterminación o a la secesión, pero se pretende que España, que funciona como un estado federal en la práctica, autorice de repente que una parte de su territorio haga lo que le parezca con las leyes. Que Gran Bretaña o Canadá lo permitan quizá se deba a que son otros países con otra historia y otra ordenación que no es la nuestra.
En términos domésticos, se suele expresar el símil de que esto es como un divorcio en el que una de las partes quiere separarse y, como es natural, el divorcio se produce e incluso los excónyuges pueden seguir manteniendo buenas relaciones. Entonces, es evidente que cualquiera de los dos puede decidir que quiere la separación o el divorcio. Cataluña sería más partidaria de la separación. Sin embargo, también se puede comparar la actual situación política con la del enfermo al que le van a extirpar un brazo o una pierna; ¿no habrá que consultar al paciente antes de extirpar el miembro si da su autorización para que se proceda a la amputación? Me parece que sí.
La consulta electoral podría interpretarse en clave de referéndum sin que fuera necesario llegar a la ilegalidad de convocarlo. No habría que forzar más las cosas si existiera voluntad por parte de todos de solucionar el conflicto y pensar en los problemas reales de los ciudadanos. Lo que pasa en Cataluña, desde diez años para acá, es que los políticos catalanes están, consciente o inconscientemente sumergidos en una campaña antiespañolista que parte de la queja continua y camina por la senda del constante agravio comparativo en lo que se refiere a la intervención del Estado en política de infraestructuras, por ejemplo, y actualmente, con la llegada de la crisis, en temas de fiscalidad.
Quizá ha llegado la hora de poner fin a la inmovilidad de las estructuras del Estado, la hora de preguntarnos todos los españoles si compartimos nuestro actual ordenamiento pensando en el beneficio común. Ahora que los organismos de gobierno se simplifican para limitar el gasto, podría ser el momento de entrar en el debate sobre el modelo territorial con el fin de limar asperezas, de acercar posiciones, pero falta valentía y determinación para hacerlo. La constitución está madura, muchas cosas han cambiado desde 1978, ¿por qué no habríamos de proponer ciertos cambios en el seno del diálogo?
En cualquier caso, el Partido Popular, que representa en España una gran mayoría, guste o no guste, una mayoría superior numéricamente a la que representa CiU en Cataluña, no es el interlocutor más adecuado para liderar este debate. Convergència, por su parte, no tiene la honestidad para reconocer su error ni la voluntad para entrar en ese debate en estos momentos.
Se requiere, por tanto, un ejercicio de voluntad por parte de la clase política para estar a la altura de las circunstancias. Cumplir con la ley y hacerla cumplir no va a eliminar el problema; saltársela, tampoco. Lo único que se conseguiría sería incrementar la distancia entre el resto de España y una parte de Cataluña. La constitución puede cambiarse, pero no por la conveniencia de una minoría, sino por el acuerdo de todos los interesados. El actual modelo de Estado no es tampoco inamovible y quizá en la actual coyuntura de recortes ésta sea la asignatura pendiente, la que tiene mayor alcance y la que nos convenga a todos, no a los partidos, sino a los ciudadanos.