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viernes, 30 de diciembre de 2011

Casas III

Una parte de los topónimos que toman "Casa" como base para su formación se configura acompañado de un Complemento del Nombre. Dentro de esta estructura existe una diversa gama de posibilidades; empecemos por los formados por:
Casa + C.N (Sintagma Preposicional) introducido por la preposición "de" + Sustantivo Propio.
En plural, en la provincia de Cáceres hallamos, por ejemplo, Casas de Atilano, de Felipe, de Millán, del Cid, como si el Cid hubiese pasado por allí, de Don Antonio, o de Don Gómez, entre otros.
En Albecete, acompañdo o no por el artículo femenino, en singular o plural, encontramos Casas de Pascual, Las Casas de Jaime, de Lázaro, de Rodrigo, de Verlupe, de Delgado, Las Casas de Haches, Las Casas de los Mateos, de Ves, de Mohedillas, de Juan Gil, de Juan Núñez, entre otros.
Como vemos hay gran variedad de formas que se completan con nombres compuestos, como Casas de Marigutiérrez, de Maripérez, de Miraflores, de Valtenebroso, de Encinahermosa o de Malagana.
Como ya dijimos en la introducción a esta serie de topónimos, Albacete y Cáceres son las provincias que guardan mayor número de estos topónimos. A los nombres propios se les une los nombres propios con apellidos, que también hay en Cuenca, como Las Casas de Fernando Alonso o Las Casas de Juan Fernández.
A veces, se refieren al nombre del dueño o terrateniente y otras a la familia, como en Ciudad Real La Casa de los Santiagos. En otros casos, se guarda el tratamiento de cortesía: Casas de Don Juan, en Granada.
Citemos algunas de estas poblaciones con antropónimo en el complemento del nombre: Les Cases de Xilxes, Castellón; de Eufemia, en Valencia; Casas de Tallante, en Murcia; Las Casas de los Mateos, en Albacete; Casas de Monleón, en Salamanca; de Haro, en Cuenca; Les cases d' Ivanyes, en Alicante; Las Casas de Juan Quilez, en Albacete; Casas de Sebastián Pérez, en Ávila; Casas de Malagana, en Albacete, entre otros nombres.
Una parte de estos topónimos, parten del diminutivo Casillas. Así, Casillas de Velasco, en Córdoba; de Belvís, en Cáceres; Las Casillas de Anguix, en Guadalajara; como variante en el diminutivo: Casicas del Río Segura.
Por último, una pequeño conjunto de pueblos añaden en el complemento del nombre "San o Santa"; y son Casas de San Galindo y Casas de Santa María, ambos en Guadalajara; Casas de San Juan, en Badajoz; y Casas de Santa Cruz, en Cuenca.
Dejamos en el tintero algunos pueblos que harían engorrosa esta larga nómina y esperamos no haber errado en la denominación o en la ubicación de alguno de ellos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Casas II

Partamos de aquellos topónimos cuya estructura es un Sintagma Nominal formado por Determinante + Núcleo, o simplemente por un Núcleo.
En el primer caso, la gran mayoría de ellos se enuncian en plural con determinante artículo: Las casas. Además, suelen ser diminutivos que toman el sufijo -illas, -itas, -etes, -iñas o -icas. Cabe mencionar alguna excepción como es El Casón, en Albacete o As Casarizas, en Orense, que como vemos toman el artículo masculino o utilizan un sufijo diferente.
Entre estos topónimos, son un caso singular Casinos, en Valencia, similar al italiano Casino, empleado como casa elegante y cómoda; Casla (lat: Casula) con el sentido de "cabaña", en Segovia; o Cáseda, en Navarra, con el sufijo de abundancia -etum (-edo; -eda).
En cuanto al segundo caso, los topónimo formados por un solo sustantivo, destacamos Caseiro, en Orense; Caserías, en Jaén y Casoio, en Orense.
Otros topónimos toman un derivado como Casar, en Cantabria; Casares, en Málaga o El Casar, en Córdoba o Guadalajara.
Por otro lado, una serie de ellos se forma con Casal o con O Casal, en Galicia.
Por último, añaden dos sufijos los topónimos Casarejos, en Soria; Casarejo, en Cádiz; Casariche, en Sevilla y Casarito en Salamanca.
Añadimos como cierre los topónimos formados por coordinación: Casitas y Arogatillos, en Cáceres y Casares y Quevedo, en Cantabria.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Casas I.

Uno de los topónimos con mayor arraigo en la geografía española es, sin duda, el de Casas.
Aparece como base simple sobre la que se añaden complementos del nombre, ya sean adjetivos o sintagmas preposicionales,como palabra compuesta con o sin complementos o bien acompañado de nombres propios o comunes. Además, incluimos la familia léxica de casa, bien sea casar o caserío, o bien los diminutivos o despectivos.
Las provincias españolas que registran mayor número de topónimos con este nombre son Albacete, con 102 y Cáceres y Cádiz con 29; a continuación, Valencia, con 21, Cuenca, con 19, Las Palmas de Gran Canaria, con 11 y Murica y Salamanca, con 10. Las Baleares registran 12 topónimos, pero parece que muchas de ellas son urbanizaciones recientes.
La mayor parte de ellos se localizan en la mitad sur de España y no hemos encontrado pueblos con este nombre ni en Huelva ni el País Vasco.
El topónimo "Casa" procede del latín Casa, definido como habitáculo rural o casa de campo al que se añade el sufijo -arius que da -ero, abreviado en -ar, que alude a conjunto de casas dispersas en el campo que no llegan a formar población.
Puede aparecer en singular o plural, con artículo o sin él o con diminutivo.
"Casal" es sinónimo de "caserío" y "casa de pueblo", como conjunto de casas dispersas o lugar en ruinas.
Con esta entrada iniciamos un conjunto de capítulos dedicados a los más de 350 que se reparten por la geografía española. Y conectamos con "Casielles", en Asturias, que ya había aparecido en este blog.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sólo hay acción.



NO EXISTE EL BIEN, NO EXISTE EL MAL,
NO HAY VIDA EN LA MUERTE, NO HAY MUERTE EN LA VIDA,
NO EXISTE LA GUERRA, NO EXISTE LA PAZ,
LA SÍNTESIS ES TU VOLUNTAD.
NO EXISTE EL DESTINO, NO HAY LIBERTAD,
LA SÍNTESIS ES TU VOLUNTAD.
NO EXISTEN DIOSES NI RELIGIÓN,
TAN SÓLO EXISTE SUPERSTICIÓN.
SÓLO HAY ACCIÓN.

El Aviador DRO y sus obreros especializados.

La fragilidad del ser humano.



Desde la integridad del ser humano, es fácil juzgar a los que nos rodean, pero cuando la integridad se ha ido perdiendo, desmenuzando por los envites de la vida, entonces, se descubre la verdadera dimensión del ser humano y sólo entonces se evidencia su verdadera integridad.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sarna con gusto no pica.

Una vez más la fiesta de la democracia ha sido un éxito. Sus ritos se han desarrollado de acuerdo con lo establecido en una jornada otoñal, muy nubosa y en oscasiones lluviosa. Es verdad que la participación ha descendido un poco con respecto a las últimas elecciones generales, pero ha de decirse que, a pesar de todo, ha sido alta.
Una vez más, la procesión de ciudadanos recuperaba con pausado ritmo la senda de las urnas a la hora del aperitivo, conscientes de la trascendencia del acto.
Acuciados por el paro y por la crisis financiera, la que ha tenido siempre la sufrida clase media, los españoles sabían que había llegado el momento de cambiar, quizá para que todo siguiera igual, pero, al menos, con la seguridad de que el gobierno electo nos iba a dar leña avisando, aunque de manera timorata, de sus intenciones; lo cual es de agradecer.
Así que hemos expulsado a un gobierno que negó la crisis desde el inicio de su legislatura, a un gobierno que rectificó una y otra vez hasta la enésima intentona por no renegar de sus principios mientras renegaba de sus principios, a un gobierno que tuvo que traicionarse a sí mismo y a sus electores en virtud de los dictados del capital y ahora elegimos a otro que avisa de que saldremos de la crisis a base de recortes, caiga quien caiga. ¿No quieres caldo? Pues toma dos tazas.
Y es que, mientras las agencias de calificación se despachan a gusto y Merkel, acompañada de su perrito faldero, nos dan lecciones de cómo proteger sus legítimos intereses, los PIIGS de Europa (y pongo dos íes por no olvidarme de la macarrónica Italia), nos debatimos entre utilizar la tijera, la podadera o directamente la guadaña. Nos movemos en un espacio poblado de cuchillas afiladas mientras vemos aumentar o descender la prima de riesgo por encima o por debajo de los 400 puntos básicos.
Que dónde está Rajoy, nos preguntamos todos. Trabajando, por supuesto, no es para menos, porque quiero creer que no estará afilando las hojas de la resplandeciente cizalla que con tanto celo oculta. A lo peor se ha cercenado la lengua con su filo.
No quiero pensar tampoco que el nuevo presidente tenga miedo a afrontar el reto que le ha deparado la coyuntura inter-nacional, aunque no hay que descartar el hecho de que considere quizá que haya llegado él para hacer bueno a Zapatero. El tiempo pondrá en su sitio a tan denostado presidente.
Si el mundo se debate entre la tala incontrolada de los progresos del estado de bienestar y la búsqueda desesperada de los brotes verdes, los españoles ya hemos decidido que queremos una España azul, y que nos va la marcha, que de eso entendemos bastante, pero luego, cuando empiecen a caer la sanidad y la educación públicas, cuando los sueldos se reduzcan, cuando los beneficios sociales pasen a ser un privilegio inasumible, espero que aquéllos que esconden su voto, como Mariano sus intenciones, no me calienten las orejas con su queja plañidera.
Otra cosa bien diferente será que empecemos a pensar que hay otras opciones más allá del maniqueo PP-PSOE y que los españoles nos concienciemos de que nos merecemos otra democracia más representativa y menos mentirosa, y que más allá de los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas debe existir un Estado que ejerza como tal. Necesitamos la renovación del Estado. Comencemos por adelgazar las instituciones y a los burócratas y preservemos en la medida de lo posible la republica.