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martes, 23 de octubre de 2012

Búsquedas curiosas.

Queridos amigos: Semáforos, semáforos y más semáforos y un "semáforos" y otro "semáforos" y más "semáforos"... siempre "carros y semáforos". No, no me he vuelto loco; sin duda, la entrada "Semáforos" es la que más éxito tiene dentro del blog. Semáforos asociados a carros. La gente busca imágenes de carros y semáforos y de esta manera se topan con el microrrelato. Alguno, de vez en cuando, se detiene a leerlo y eso me causa satisfacción, cómo no, pero lo que me tiene intrigado es por qué tantas personas de países diferentes buscan este tipo de imágenes. ¿Qué buscan en ellas? Nunca lo hubiera imaginado. Un poste regulador del tráfico que utiliza colores con una simbología tan clara se convierte en objeto de búsqueda, eso sí, en compañía de un carro, de un coche para los peninsulares. Por favor, que alguien me ayude a comprenderlo, pero en cualquier caso, les estoy agradecido y les doy la bienvenida. También quiero darle la bienvenida al visitante que hoy me ha acompañado durante más de hora y media y se ha paseado por mis ocurrencias. Partía de una frase un tanto confusa que remitía a Effi Briest y a Marcelle Sauvageot a partir de una búsqueda en catalán y se ha perdido entre los rincones de mi delirio. Si los primeros son mayoritariamente hispanoamericanos, éste es español. Pues te doy la bienvenida y te agradezco mucho el interés. Espero que no sea la última vez. Por mi parte, sólo puedo decir que seguiré delirando.

viernes, 19 de octubre de 2012

Paella.

L'any 1999 vaig treure el títol de Català elemental per l'Escola d'Idiomes de Madrid. Abans d'acabar el curs de tercer, la meva dona i jo ens proposem viatjar a Catalunya per primera vegada per tal que jo practiqués els meus escassos coneixements enllà, sobre el pròpi país.
Reconec que, personalment, era tot un repte perquè havia de superar la por a equivocar-me, la vergonya i el sentit del ridícul que em feia establir una conversa i no entendre l'interlocutor, que es notés que jo no era catalanoparlant. Aquesta inseguretat em tirava enrere i em feia pensar que al capdavall, ens entendríem en castellà. Malgrat tot, vaig ser valent i he de dir que més d'una ocasió vaig quedar-me sense entendre el sentir complet del que em deien, de manera que em limitava a assentir acabant la conversa amb un "gràcies" o un "d'acord".
Mentre visitàvem els diferents indrets de Catalunya, em comportava com si fos una gravadora lingüística; m'hi fixava en els ròtuls, escoltava atentament la gent, llegia l'Avui i me n'adonava que el català estava viu més ellà dels estereotips o l'exotisme, descobrint així el meu país completament, la part més esmunyedisa de la seva identitat, no per això desconeguda, sinó més aviat latent, sobreentesa. Ara em sorprenc amb aquesta reflexió per no haver arribat a sentir la meva espanyolitat abans, quan estiuejava a Castelló de la Ribera durant els anys de la meva adolescència, perquè ja coneixia el bilingüisme de primera mà, tot i que no comprenia el seu abast en clau històrica.
El 2001 vaig treure el títol de Català i després vaig tenir l'oportunitat de participar en el projecte "Limando asperezas", un intercanvi d'alumnes dels intituts de Villalba, María Guerrero i el Josep Puig i Cadafalch de Mataró. Aquell va ser un segon punt de trobada per conèixer la realitat dels ensenyaments de totes dues comunitats. Aleshores, van interessar-me els prèstecs lingüístics com a fenomen produït entre llengües en contacte i vaig fer un estudi que ara m'agradaria canalitzar en aquesta nova etiqueta com a pont de trobada entre el català i el castellà.
Després d'aquesta introducció, començarem amb una paraula coneguda per tots, internacionalment coneguda per tots com és la paraula "paella".


Diu el diccionari de la RAE:

Paella.
Del valenciano paella.
1. f. Plato de arroz seco, con carne, pescado, mariscos, legumbres, etc., que se usa mucho en la región valenciana.
2. [f.]Sartén en que se hace, paellera.

I diu el diccionari de l'Institut d'Estudis Catalans:



Paella.
F. Estri de cuina, de metall, en forma de vas rodó ample i de poca altura, amb un mànec llarg també de metall, que serveix per a fregir viandes.// Guisat fet d’arròs cuit amb carn, peix, marisc, llegums i altres ingredients.// Pipa.

És a dir, que per als castellans, el primer referent al qual remet el mot "paella" és al guisat mentre que en català és al contrari, la qual cosa demostra que s'ha produït una alteració en l'ordre de les acepcions a l'hora de prendre el prèstec i, de fet, nosaltres diem a l'estri "paellera" en castellà perquè la majoria desconeixem que en català un significat deriva de l'altre per metonímia i que, per tant, originalment, els dos significats corresponen al mateix mot.

El que desconec, i no en tinc temps ara de revisar, és qué vol dir Pipa, la tercera acepció de "paella" en català.

sábado, 13 de octubre de 2012

La Hispanidad de los españoles.

El día de la Hispanidad de 2012 pasará a la historia por su singularidad debido a un conjunto de factores que a cualquier foráneo le resultarían difíciles de entender.
Para empezar, algunos exhiben banderas preconstitucionales, un eufemismo para referirse a las enseñas franquistas; otros, los republicanos, no se dejan ver porque ellos no tienen nada que celebrar. Se conforman, o se conformaban, al menos hasta hoy, con aparecer en otro tipo de manifestaciones, quizá más reivindicativas.
En segundo lugar, por seguir un orden, algunos ayuntamientos de Cataluña y creo que algunos del País Vasco, han decidido que, como la hispanidad no va con ellos (no sé qué tipo de postjuicio tendrán al respecto), abren sus puertas igual que en el resto de España no se celebra la Diada de Cataluña.
En tercer lugar, otros sectores sociales han convocado manifestaciones paralelas para expresar no sólo que no tienen nada que celebrar sino también para denunciar las masacres y las injusticias ejercidas sobre los pueblos indígenas de América.
Por último, este año, el desfile ha sufrido un recorte lógico y ha quedado deslucido al no contar con la presencia de los carros de combate, aviones y otros efectivos. Al menos, no ha habido abucheos, como en los últimos años; por otra parte, parece que el rey ha reprobado al ministro Wert y al gobierno por sus declaraciones en torno a la educación en Cataluña. Aquéllos que utilizan al rey para quemar su imagen o para disparar sobre ella tienen hoy la oportunidad de manifestarse a favor de la intervención del monarca en cuestiones políticas dentro del exiguo margen que se le asigna a la Casa Real.
Otros nos hemos quedado en casa. No por nada; de pequeño y de mayor me gustaba ver el desfile y hoy en día, con motivo de nuestra parcial reconciliación con la bandera tras los éxitos de los ejércitos balompédicos, exhibo la bandera en el balcón de mi casa cuando el calendario lo marca. Existen todavía demasiados prejuicios contra los símbolos de España, un mal que arrastramos desde el final del franquismo. Desde luego, resulta evidente que no hemos sabido manejar esta cuestión de manera que a nadie le hiera que otro manifieste su españolidad siendo español. España se ha desdibujado en favor de las autonomías y no se ha empleado en educar el espíritu nacional en función de los nuevos tiempos, mientras que algunas autonomías lo han hecho a través de los medios públicos, encargados de adiestrar al pueblo y encaramarlo en la cumbre de su singularidad. Se ha creado un abismo de desconfianza y odio entre autonomías y el gobierno de la nación. Mientras sigamos sin atar bien el estado y sin educar a los ciudadanos en el funcionamiento y manejo de las instituciones, haremos un flaco favor a la consolidación de España como uno de los estados más antiguos de Europa.
De Hispanoamérica hoy no toca hablar. No ha llegado aún el gobierno que se decida a estrechar los vínculos y a cooperar activamente. Las cumbres anuales sirven de poco mientras no se intente generar una entidad similar a la Commonwealth.