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viernes, 30 de marzo de 2012

Vacaciones.

Han llegado otra vez las deseadas vacaciones de Semana Santa. Ya sé que para muchos las vaciones se reducirán a los días realmente festivos y que el resto habrá que trabajar, pero también es cierto que para más de uno que no trabaje en la enseñanza, por el motivo que sea, serán vacaciones desde hoy mismo.
Sea como fuere, yo estoy de vacaciones y este blog también.
Pero antes, quizá mañana todavía se me ocurra algo, quería despedirme de vosotros y vosotras, como se dice ahora algunas veces, deciros hasta pronto y daros las gracias por vuestra atención e interés.

miércoles, 28 de marzo de 2012

LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. VII. LA CONSTITUCIÓN NAPOLEÓNICA.


A continuación, algunos de los artículos de la llamada por Napoleón Constitución Española.

CONSTITUCIÓN DE BAYONA DE 1808
 
En el nombre de Dios Todopoderoso: Don José Napoleón, por la gracia de Dios, Rey de
las Españas y de las Indias:
Habiendo oído a la Junta nacional, congregada en Bayona de orden de nuestro muy caro y
muy amado hermano Napoleón, Emperador de los franceses (...).

Hemos decretado y decretamos la presente Constitución (...).

TÍTULO 1
DE LA RELIGIÓN
Artículo 1.
La religión Católica, Apostólica y Romana, en España y en todas las posesiones españolas,
será la religión del Rey y de la Nación, y no se permitirá ninguna otra.

TÍTULO II
DE LA SUCESIÓN DE LA CORONA
Artículo. 2.
La Corona de las Españas y de las Indias será hereditaria en nuestra descendencia directa,
natural y legítima, de varón en varón, por orden de primogenitura y con exclusión perpetua
de las hembras.
En defecto de nuestra descendencia masculina natural y legítima, la Corona de España y de
las Indias volverá a nuestro muy caro y muy amado hermano Napoleón.

Artículo 34. 
Las plazas de senador serán de por vida.

Artículo 36.
El presidente del Senado será nombrado por el Rey, y elegido entre los senadores. Sus
funciones durarán un año.

TÍTULO IX
DE LAS CORTES
Artículo 61.
Habrá Cortes o Juntas de la Nación, compuestas de 172 individuos, divididos en tres
estamentos, a saber:  El estamento del clero. El de la nobleza. El del pueblo.

Artículo 72.
Para ser diputado por las provincias o por las ciudades se necesitará ser propietario de
bienes raíces.

Artículo 87.
Los reinos y provincias españolas de América y Asia gozarán de los mismos derechos que
la Metrópoli.

Artículo 88.
Será libre en dichos reinos y provincias toda especie de cultivo e industria.

Artículo 89.
Se permitirá el comercio recíproco entre los reinos y provincias entre si y con la Metrópoli.  Artículo 90.
No podrá concederse privilegio alguno particular de exportación o importación en dichos
reinos y provincias

Artículo 90.
No podrá concederse privilegio alguno particular de exportación o importación en dichos
reinos y provincias.

TÍTULO XI
DEL ORDEN JUDICIAL
Artículo 96.
Las Españas y las Indias se gobernarán por un solo Código de leyes civiles y criminales.

Artículo 97.
El orden judicial será independiente en sus funciones.

Artículo 99.
El Rey nombrará todos los jueces.

Artículo 116.
Las aduanas interiores de partido a partido y de provincia a provincia quedan suprimidas en
España e Indias. Se trasladarán a las fronteras de tierra o de mar.

Artículo 117.
El sistema de contribuciones será igual en todo el reino.

Artículo 126.
La casa de todo habitante en el territorio de España y de Indias es un asilo inviolable: no se
podrá entrar en ella sino de día y para un objeto especial determinado por una ley, o por
una orden que dimane de la autoridad pública.

Artículo 140.
Los diferentes grados y clases de nobleza  actualmente existentes, serán conservados con
sus respectivas distinciones, aunque sin exención alguna de las cargas y obligaciones
públicas, y sin que jamás pueda exigir la calidad de nobleza para los empleos civiles ni
eclesiásticos, ni para los grados militares de mar y tierra. Los servicios y los talentos serán
los únicos que proporcionen los ascensos.

Artículo 145.
Dos años después de haberse ejecutado enteramente esta Constitución, se establecerá la
libertad de imprenta.

La constitución napoleónica o Estatuto de Bayona, no es, según Solé Tura y Aja, Constituciones y periodos constituyentes en España (1808-1936), una constitución ya que la elaboraron representantes de un rey extranjero que no pudo consolidar su reinado. Según este mismo autor sería una Carta Otorgada.
No obstante, puede considerarse el germen de todas las constituciones españolas ya que "provocó la elaboración de una constitución alternativa por quienes se enfrentaban a la invasión napoleónica".



Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.



LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. VI. PROCLAMACIÓN DE JOSÉ BONAPARTE COMO REY DE ESPAÑA. JUNIO DE 1808.

Como afirma Artola, M. en La burguesía revolucionaria, los planes de Napoleón cambiaron a partir de la renuncia de Carlos IV. Ahora les obligaría a abdicar a sus derechos así como a sus descendientes, y los cedería a él mismo. Desde ese momento, Napoleón podía nombrar rey a quien quisiera, siempre que mantuviera la unidad del reino y conservase el catolicismo como única religión.
Napoleón utilizaría las Cortes para entronizar a José I y otorgar la primera constitución a España, lo cual era del agrado de los grupos partidarios de la reforma de la monarquía.

He aquí el texto de proclamación de José Bonaparte como rey de España. Junio de 1808.

Napoleón por la gracia de Dios, Emperador de los franceses, Rey de Italia, Protector de la Confederación del Rhin (...).
La Junta de Estado, Consejo de Castilla, la villa de Madrid, etcétera, habiéndonos por sus exposiciones hecho entender que el bien de España exigía que pusiese prontamente término al interregno, hemos resuelto proclamar, como Nos proclamamos por las presentes, Rey de España y de las Indias a nuestro muy amado Hermano José Napoleón, actualmente Rey de Nápoles y Sicilia. 
Garantizamos al Rey de las Españas la independencia e integridad de sus estados, así los de Europa, como los de África, Asia y América. Y encargamos que el Lugar-Teniente General del reino, los ministros y el Consejo de Castilla hagan expedir y publicar la presente proclamación en las formas acostumbradas, para que nadie puede alegar ignorancia. 
Dado en nuestro palacio imperial de Bayona el 6 de junio de 1808. Napoleón. Por el Emperador, el ministros Secretario de Estado Hugo B. Maret. 
Gaceta de Madrid, 14 de junio de 1808.



Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.


LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. V. CARTA DE CARLOS IV A NAPOLEÓN, INFORMANDO DE SU ABDICACIÓN FORZADA (23-03-08)

Carta del rey Carlos IV al emperador Napoleón en Aranjuez á 23 de marzo de 1808, en la que le informa que "Yo no he renunciado en favor de mi hijo sino por la fuerza de las circunstancias, cuando el estruendo de las armas y los clamores de una guardia sublevada me hacían conocer bastante la necesidad de escoger la vida ó la muerte" ; y en la que se subordina totalmente á Napoleon.
« Señor mi hermano : V. M. sabrá sin duda con pena los sucesos de Aranjuez y sus resultas ; y no verá con indiferencia á un rey, que forzado á renunciar la corona, acude á ponerse en los brazos de un grande monarca aliado suyo, subordinándose totalmente á la disposición del único que puede darle su felicidad, la de toda su familia y la de sus fieles vasallos. Yo no he renunciado en favor de mi hijo sino por la fuerza de las circunstancias, cuando el estruendo de las armas y los clamores de una guardia sublevada me hacían conocer bastante la necesidad de escoger la vida ó la muerte, pues esta última se hubiera seguido después de la de la reina.
Yo fui forzado á renunciar ; pero asegurado ahora con plena confianza en la magnanimidad y el genio del grande hombre que siempre ha mostrado ser amigo mío, yo he tomado la resolución de conformarme con todo lo que este mismo grande hombre quiera disponer de nosotros y de mi suerte, la de la reina y la del príncipe de la Paz.
Dirijo á V. M. I. y R. una protesta contra los sucesos de Aranjuez y contra mi abdicación. Me entrego y enteramente confío en el corazón y amistad de V. M., con lo cual ruego á Dios que os conserve en su santa y digna guarda. De V. M. I. y R. su muy afecto hermano y amigo. Carlos »

Fontana. J.: La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.


Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.

LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. IV. EL MOTÍN DE ARANJUEZ.



El motín de Aranjuez fue preparado por una parte de la nobleza, el apoyo del clero. Un golpe de estado encaminado a frenar una serie de reformas molestas para los defensores del antiguo régimen, si bien el pueblo lo veía como la liberación del Príncipe de Asturias frente a las maquinaciones del valido Godoy. Intervino de manera directa una parte del pueblo que dependía directamente de quienes lo organizaron. El resultado fue la caída de Godoy, la abdicación de Carlos IV y la subida al trono de Fernando VII.



Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.

LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. III. REPERCUSIÓN DE LA POLÍTICA NAPOLEÓNICA.



Las ideas de los girondinos de extender la revolución a toda Europa y, por tanto, conquistarla, triunfaron finalmente. Europa se enfrenta a las ideas revolucionarias y a su carácter expansionista.
Los pueblos conquistados integraban el imperio y por tanto lo mantenían con sus impuestos y con sus levas, pero en el plano económico no podían hacer sombra a la productividad francesa. Se trataba de que esos países fuesen mercados en los que colocar los productos franceses y que a su vez fuesen proveedores de su industria. En definitiva, una política vejatoria que acompañada de decretos contra los países conquistados, no buscaba otro fin que el de la consolidación de la burguesía francesa.
Desde luego que en ese terreno, iba a toparse con el poderío de Inglaterra quien, de una manera indirecta, iba a apoyar cualquier movimiento de liberación en Europa así como competir buscando mercados en los que  colocar los productos de su industria.
La lucha en ambos terrenos estaba servida y, por eso, la Península Ibérica cobraba un interés especial. España y Portugal eran dos potencias coloniales; la primera poseía una gran armada que podía servir a los intereses de Francia para combatir a Inglaterra en el mar. La segunda era aliada de Inglaterra y eso la convertía en enemigo real.
Tras el fracaso de Trafalgar, 1805, el tratado de Fontainebleau, 1807, sella el reparto de Portugal, al sur del cual Godoy, el Príncipe de la Paz constituiría un pequeño reino después de que las tropas francesas penetrasen por España para consumar la ocupación del vecino país.
Como dijo Aymes: "La expedición a España deriva de una serie de consideraciones entre las que se encuentran mezcladas la debilidad militar del estado vecino, la complacencia de los soberanos españoles, la presión de los fabricantes franceses, la necesidad de arrojar a los ingleses de Portugal, la enemistad del Emperador hacia la dinastía de los Borbones y los imperativos de una estrategia política para el conjunto del Mediterráneo.
Pues bien, Napoleón esperaba que España ayudase a Francia a cumplir los objetivos de la ocupación de Portugal, pero además, esperaba que España quedase inmediatamente incorporada al sistema imperial. El propio Napoleón en Santa Elena diría: "Esta desgraciada guerra me perdió". Y es que Napoleón contaba con que sus tropas conocieran bien el terreno, con que el enemigo no empleara los mismos métodos, y esperaba combatir contra ejércitos tradicionales y no contra un pueblo volcado en la guerrilla.


Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.

LA PEPA: EL SUEÑO CONSTITUCIONALISTA. II. EL INICIO DE LA CRISIS.


El conde de Floridablanca y el conde de Aranda encarcaban respectivamente la renovación adminsitrativa, económica y cultural, y el mantenimiento de las estructuras de poder. El primero se echó atrás ante el cariz que tomaba la revolución del país vecino y entonces se dispuso que fuera Godoy quien encabezara los asuntos de Estado.
Pero la decisión estaba tomada: bajo ningún concepto se permitiría que las ideas de la Revolución Francesa penetraran en España y, por tanto, la censura cobró mayor protagonismo, se reforzó la frontera con Francia y se tomaron las medidas necesarias para presionar al gobierno francés con el fin de que detuviera el camino que había emprendido.
Para ello, el gobierno de Carlos IV contaba con el apoyo de la nobleza y el Clero quienes no dudaron en apoyar el cierre de los periódicos, en controlar las Sociedades de Amigos del País y en reforzar el papel de la Inquisición, todavía activa, en el control que ejercía sobre las obras de los ilustrados Rousseau y Montesquieu. A pesar de estas medidas, los ecos de la revolución llegaron a través de revueltas, tumultos y pasquines mientras aumentaba el descontento popular sobre Godoy, principal amenaza para el Príncipe de Asturias, futuro heredero del trono.


Anes G. El Antiguo Régimen. Los Borbones.
Artola M. La burguesía revolucionaria.
Aymés J.R. La Guerra de la Independencia en España.
Fontana J. La crisis del Antiguo Régimen. 1808-1833.
García Nieto C. Y otros. Revolución y Reacción V.I.
Lovett G.H. La Guerra de la Independencia y el nacimiento de la España contemporánea.
Marx y Engels. Revolución en España.
Pabón, Comellas, Sosa. Historia contemporánea General.
Sainz de Varanda R. Colección de leyes fundamentales.
Solé Tura y Aja E. Constituciones y periodos constituyentes en España. (1808-1936).
Tuñón de Lara M. La España del siglo XIX.
Vilar P. Historia de España.

martes, 27 de marzo de 2012

BUZÓN DE SUGERENCIAS Y COLABORACIONES.

Amigos todos:

Para que tengáis un espacio en el que depositar vuestras sugerencias y vuestras propuestas de colaboración, aquí os dejo este buzón. Podéis dejar todas las ideas que se os pasen por la cabeza por peregrinas que sean.
No pasa nada, aquí cabe todo aquello que no tenga ni pies ni cabeza y todo aquello que se piense con la cabeza y hasta con los pies.
Nada es descabellado, nada es absurdo, sino la vida misma y, como suele pasar tan a menudo, nada mejor que el sinsentido para entender el sentido de la vida. Pero si tienes algo que aportar que sea razonable y sesudo, aquí no te vamos a decir que te bajes de la burra; trataremos de buscar la manera de que sea útil igualmente.

Un saludo afectuoso.

domingo, 25 de marzo de 2012

Sugerencias y colaboraciones.

Queridos amigos:
Este blog va a cumplir año y medio dentro de poco; para mí supone una oportunidad para comunicarme con gente muy diversa con la cual puedo compartir mis inquietudes. Una experiencia que va madurando entre los pocos momentos que la vida me deja libres, instantes que cobran sentido cuando compruebo cómo crece el número de visitas, sobre todo en los últimos dos meses, personas que, de cualquier forma, tienen las mismas inquietudes que yo o se interesan en un momento determinado por un tema que previamente yo haya abordado.
Para cualquier tipo de sugerencia que tengáis que hacerme o para cualquier tipo de colaboración en la que queráis participar en el espacio PLVSVLTRA, os remito a mi BUZÓN DE COLABORACIONES Y SUGERENCIAS. De esa manera podremos establecer un diálogo que sea fructífero y que pueda plasmarse en nuevas entradas y nuevos títulos.
Agradezco especialmente a Vitarax y Ananda sus visitas y también a todos los amigos mejicanos, colombianos y argentinos que se asoman a nuestras páginas y nuestros "blogs poco recomendables".
Un abrazo a todos, de corazón.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ausencia.

Las horas transcurren indiferentes,
pasan inadvertidas
entre esta sucesión desordenada
de instantes lapidados,
esta maraña, este devaneo
de anhelos anclados a una esperanza
incierta. No ha lugar para el sediento
donde las sombras perfilan su memoria
como un grito ante el abismo del olvido,
no ha lugar si todo está ya listo para sentencia.

Un pálpito de formas
incorpóreas, sin identidad,
exhibe su lamento obsceno,
diluye en círculos sus átomos de luz.

Y replican, y apelan,
sacuden, golpean
sus cónicos vórtices.

Qué quieren,
qué esperan,
qué reclaman
sino el vértigo y la pena,
el desgarro y la angustia.

jueves, 15 de marzo de 2012

Wonderful world.

Dedico esta canción del mítico grupo norteamericano Devo a los obreros que sostienen la producción de las fábricas y empresas, a todos aquéllos que aspiran a tener su pisito, a los que aspiran a una digna vida burguesa, a los que no ven más allá de donde les alcanza la vista, a los que ven en el espejo a su imagen y semejanza, a los que lloran porque hay niños en el mundo que pasan hambre, a los que no quiren mirar porque hay cuerpos que explotan ante el impacto de las bombas, a los que disfrutan ante el espectáculo de la guerra y, sobre todo, a los que expresan sus mejores deseos ante la llegada del nuevo año, porque es posible un mundo mejor si todos nos postramos en el sillón de nuestras casas.


R
oba el
futuro.

viernes, 9 de marzo de 2012

Poema del número cinco en versos pentasílabos musicable sobre pentagrama.

Cinco por una,
cinco. Cinco por
dos, diez. Cinco por
tres, quince. Cinco
por cuatro, veinte.
Cinco por cinco
son veinticinco.
Cinco por seis,
son treinta. Cinco
por siete, treinta
y cinco. Cinco por
ocho, cuarenta.
Cinco por nueve
cuarenta y cinco.
Cinco por diez
cincuenta. Ya.

viernes, 2 de marzo de 2012

Metamorfosis.

METAMORFOSIS.

I


                                   e.
                     u.                        v.
-Ser un h.                      o.                  e. por ti
                     t.                         c.
                 i.


desde el punto celular de encuentro donde se fraguan los
deeneís...

-Ser la “O” de los hangares,
la nave nodriza de los cielos subcutáneos 
que parte para surcar un espacio cavernoso 
y acabar absorbido,
después de un corto viaje, por la trompa
de un paquidérmico                  a
                                                      g
                                                      u
                                                      j
                                                      e
                                                      r
                                              negro de alquiler.

Y que acudan al punto de encuentro
del orden de trescientos millones de microorganismos cometariossssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
tan sólo por ser tu abracadábrico huevo de amor.

II


Un cielo negro, plomizo se derrumba.

En la soledad de su laboratorio, el eminente
doctor Eggson ha abierto la caja de Pandora
contra las nubes de hormigón.

El baile ha comenzado:
“Equis” e “y”
danzan en la cava.

 

El señor Mendel teje una quiniela y echa cuentas:

-¿Color de ojos?
-Arco iris.
-¿Personalidad?
-Unknown.
Ciento treinta micras de grosor,
diez millonésimas de gramo de peso...
Si multiplicamos por cuatro mil su longitud,
por dos millones su peso,
finalmente obtendremos “xy” o en su defecto “yy”.Che sarà, sarà.

III


Colonizar tus rojizas playas intestinas,
tus acantilados carnosos,
multiplicarme cada doce horas,
dividirme ,tal vez, clonarme
hasta el infinito
y organizarme junto a las calas para ad-
herirme a ellas como fresco chapapote.
Luego, más tarde, brindar por ti con fino plancton.

Construir bajo el blindaje orgánico,
bombear combustible desde la atalaya azul
y crecer, y expandirse a golpes de lunas
en ramales incipientes, desde el muñón oval,
compartiendo segundos de ozono violáceo que alimenten
uncordónsalomónicocomountornado
s         r        e        t        a       t
     e        p        n       e       n       e
desde el hormigón plúmbeo.

La materia gris se hinchará como un aerostático que se mira el
ombligo
y se liba el pulgar.

Mi autocolonia

diseñará  un sistema de radares
sobre la superficie de los globos de hidrógeno.
De momento, utiliza
walkie                                                                             talkies
para comunicárse-te-me.

IV

 

Al son de la “equis” y de la “y” se desata una discusión


                                                                               T      E:
                                                               E      N
                                               N      D
                               C      E
               A      S
T      R

“Él es el alien intraterrestre y ventral con voluntad de batracio,
está más cerca del monstruo ciclópeo, visto de perfil,
que de la judía pinta de los pucheros;
o del riñón de pollo arrojado al cubo de los desperdicios,
o de la oreja de Van Gogh.
Su sexo se distinguiría desde la bóveda planetaria si se peinara la estratosfera.

V.

Desarrollarme en estructuras superiores,
generar un complejo sistema autónomo
y muy demócrata,
-al ritmo de los yunques y los martillos-.
Lejos, muy lejos del periodo oval,
saborear las mieles de la
Independencia.                                                 -Bon voyage!
Y en Carnavales, disfrazarme de tu esqueleto
hasta implantarme, más allá de los tejidos sintéticos o naturales,
en tu médula;
ser nueva médula.

Y ahora, como Eggson en sus ratos de ocio,
en mi soledad acuática, habito en ti
como los terremotos, como el topo de los huertos.
Emano como los géiseres
con mi traje de vérmix caseoso sobre mi piel de cochinillo
y luzco complementos de lanugo,
encarnado sobre tus playas iniciadoras.

Y que crezca mi peluca lacia de tallos tiernos.

VI.

¡Viva yo y mi Adeene!
¡Por mí, por todos los que piensan como yo
y por mí el primero!
¡Cambio una piel de gorrino
por otra de sebo fino!
¡INDEPENDENCIA!
¡Que nadie se engañe!
Distingo un amanecer
entre mil atardeceres
al otro lado de los cristales, de los velos e, incluso, de los cielos de cemento.
¡Que nadie se engañe!
Cuando llegue la hora, descenderé por el tobogán
de la luz al otro lado del punto de encuentro y
entonces
sabréis del monstruo irracional que hay en mí.

Manifiesto futurista

No creáis en las mentiras de la nueva humanidad.
Tras el horror del sigo XX, existe un horror mucho mayor en el nuevo pacifismo sobre el que se adormece un Occidente que enarbola a media asta la trasnochada bandera de la Revolución Francesa. ¡Que no nos tomen el pelo con esa falacia, ni siquiera un sueño, que alimenta el tsunami devastador de hambre, miseria y muerte que acabará sepultándolo!
Hoy, la libertad de Occidente se exhibe en escaparates de saldo ante los cuales se agolpa una muchedumbre sin esperanza. Hoy, la libertad se vende , y con ella, se desvanece el sueño de justicia de los hombres; hoy, la libertad se regala, se embala, se ornamenta con lazos de colores y se pavonea por las pasarelas del mundo, pero se exporta la opresión y el servilismo al imperialismo de siempre.
Y qué decir del manido y postmoderno concepto de igualdad con el que se justifica la mediocridad de las masas o la fascinación por las modas; el dirigismo del poder y la laxitud en las costumbres son los pilares que sostienen la globalización planetaria, el nuevo imperialismo. Ni somos iguales ni queremos serlo.
Recoged la proclama de los Derechos del Hombre y prendedla fuego en la hoguera de la fraternidad. El Congreso de las Naciones Unidas es una comedia al servicio del poder, una farsa de lúgubres espíritus en busca de enemigos que doblegar en nombre de la paz.