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domingo, 31 de marzo de 2013

Dichas paralelas.

Tres. Nueve.

Henchidas de horizontes,
tu dicha y mi fortuna
se buscan paralelas
en medio de este bosque,
Ardena, fatigadas
de perseguir certezas
entre las vaguedades
del tiempo, detenidas
en una encrucijada
de ilusión y carencias.

sábado, 23 de marzo de 2013

Perfil sedente.

Tres. Ocho.

Y brota de tu pecho
un clamor de azucenas
que colma de templanza
viva el
 perfil sedente
de tu semblante, al borde
del estanque. Tus ojos
me invitan a seguir,
a acompañar su rumbo
ornado de miradas

henchidas de horizontes. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Delicados dedos.

Tres. Siete.

Se adormece el estanque
con tu arrullo de plata,
escrito sobre el hielo
con las notas que dictan
tus delicados dedos;
el invierno se funde
bajo tus tiernas yemas
cantarinas que portan
engastadas las rosas
que brotan de tu pecho.

Voz sumergida.

Tres. Seis.

Completamente solos;
sin que nadie repare
en nuestra soledad,
la oscuridad se cierne
sobre nosotros. Hablo,
pero me falta aliento;
y sé que tú me hablas,
aunque tu voz se ahogue
sumergida en las aguas
dormidas del estanque.

Estanque helado.

Tres. Cinco.

Quietud entre tinieblas
sobre el estanque helado,
sereno, cristalino;
solos en esta estancia,
en este espacio abierto
a la entelequia; solos,
huidos del hastío,
solos en medio de este
letargo, resignados,
completamente solos.

martes, 19 de marzo de 2013

Caricias tímidas.

Tres. Cuatro.

Sediento de dulzura

me entrego en tu regazo
a las caricias tímidas
de tus manos etéreas,
templadas por un viento
voraz de mediodías.
Luego, se desvanece
tu piel en cada poro
sobre la imperceptible
quietud de las tinieblas.

viernes, 15 de marzo de 2013

Besos tenues.

Tres. Tres.

Ataviada de besos
tenues como la luna,
generosa y amiga,
bañada por el agua
que corre entre las frondas
con su grácil murmullo
continuo y apagado,
se entrelazan tus brazos
sobre mi cuello enhiesto,
sediento de dulzura.

jueves, 14 de marzo de 2013

Gráciles palabras.

Tres. Dos.

Intangible e incorpórea,
detenida en el tiempo
como una ensoñación,
suspendida en el aire
que envuelve la mañana
de ardor y certidumbre,
se encarnan en las sombras
las gráciles palabras
que surgen de tu boca
ataviada de besos.

martes, 5 de marzo de 2013

Verdes hojas.

Tres. Uno.

Sobre las verdes hojas
del bosque vas dejando
un reguero de aromas,
sutilezas, mensajes
de ternura infinita,
señales de tu vida
que interpretan mis ojos
mientras hago camino
cogido de tu mano
intangible, incorpórea.