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domingo, 16 de diciembre de 2012

Banalidad.

Estuvieron durante casi una hora haciendo el amor, cubriéndose de caricias y besos, alimentando el deseo con cada respiración, estremeciéndose entre jadeos y susurros vertidos sobre la piel.
Tras unos instantes en los que permaneció desplomado sobre Julia, Carlos se echó a un lado de la cama mientras ella miraba hacia la ventana con la misma vaga intención con la que extendía las manos hasta su pelo y enredaba sus dedos en él, trazando círculos de banal complicidad.
Ninguno de los dos dijo nada; y en medio del silencio, después de todo, comprendió lo poco que le importaba la mujer que yacía a su costado. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Seny i rauxa.

Las elecciones catalanas del pasado domingo 25 de noviembre arrojan un resultado sorprendente, pero inquietante para todos a pesar de que las lecturas que se desprendan en uno y otro sentido puedan conducirnos a la euforia, a la prudencia o la tranquilidad; a pesar de que para algunos puedan satisfacer las expectativas previas y para otros sean un fracaso; a pesar de que algunos las lean en clave de castigo y otros sigan vislumbrando una esperanza.
La radicalización del parlamento catalán tras estas elecciones es evidente dado que de los 14 escaños independentistas que sumaban ERC más la pantomima de Laporta hemos pasado a los 74 que suman los republicanos, CiU y el nuevo partido que se incorpora al Parlament. Esta lectura puede conducirnos a pensar que Cataluña está plenamente inclinada hacia la independencia. Sin embargo, estos tres mismos partidos sumaban 76 escaños antes de que CiU se dejara llevar por la pataleta, la aventura y el mesianismo.
La llamada opción soberanista, incluyendo a Iniciativa per Catalunya, alcanzaría los 87 diputados que les acercaría a los 90, es decir a los dos tercios del Parlament; que cada cual haga su propia valoración a partir de los resultados.
Desde los Juegos Olímpicos de 1992, Cataluña no había estado en el panorama mundial tan presente como ahora; si se trataba de ganar protagonismo, ya se ha conseguido. Si se trataba de generar inestabilidad e incertidumbre, la duda sigue flotando en el aire. No hay medio de comunicación que no se haya hecho eco de los resultados electorales de Cataluña y, por su puesto, como aquí, hay opiniones para todos los gustos. De lo que no cabe duda es de que a Artur Mas y a los Odiseos de Convergència el viaje les ha resultado un fiasco,  de momento. Creyeron que podrían capitalizar la movilización de la Diada en su propio nombre y lo que han conseguido ha sido levantar de sus asientos a los catalanes para enviar un mensaje clarito y muy democrático: "quizá la independencia nos seduzca, pero no queremos ir contigo de la mano".
Está claro que Convergència reúne una gran mayoría a su favor, pero se ha olvidado de que para defender la independencia hay ya otras opciones, de izquierdas, por cierto, así que Convergència se ha convertido en el peor enemigo de sí mismo y en el mejor aliado de Esquerra que recoge los votos de los convergentes que, alentados por el independentismo, ven en Junquera un candidato más auténtico, sobre todo ahora que ha moderado el discurso. No sabemos, casi lo intuimos, lo que opinará el sector de Unió Democràtica de Catalunya, la otra cara de CiU; lo que resulta evidente en que frente al "seny" de Duran i Lleida, Mas ha fracasado, de momento, con su impulsiva "rauxa". ¿Recuerdan aquella candidatura de Miquel  Roca al gobierno de España? Eran otros tiempos.
Por su parte, los republicanos de Esquerra tienen razones para sentirse fuertes y árbitros de una situación en la que podrán poner condiciones y culpabilizar al gobierno resultante de incumplir sus compromisos o de tomar medidas antisociales.
Ahora toca realizar nuevos recortes para sanear el estado de banca rota de las arcas catalanas. Mal momento para enarbolar la bandera del soberanismo cuando lo razonable hubiera sido sentar las bases de la colaboración con el gobierno de España para salvar las naves, pero el recurso de huir culpabilizando a Madrid de incumplir con sus pagos cuando el estado está tratando de sobrevivir al naufragio colectivo nadando contra corriente es todo un ejercicio de irresponsabilidad y efectismo electoral cuyos resultados han sido, contra pronóstico, un varapalo para los anfitriones de este desaguisado.
Siguiendo por el arco electoral, los socialistas caminan de debacle en debacle, aparentemente sin rumbo, zozobrando en las aguas de la indeterminación, que es en lo que parece que se ha convertido el recurso del federalismo. Y el Partido Popular confirma una vez más que sus votantes no están dispuestos a callarse ante la rabieta de Mas que les dejaría desterrados en su propia patria. Claro que los votos socialistas no los ha recogido el PP  sino más bien Ciutadans, el partido que a nuestro juicio demuestra ser el más honesto y comprometido con los catalanes y el que más ha entendido cuál debe ser el papel de Cataluña en la actual coyuntura. Políticos como estos hacen falta en momentos de dificultad, personas que apuestan por el bien común y no por los intereses partidistas.
Los candidatos de Iniciativa per Catalunya, por su parte, están contentos. Han aumentado la confianza de una parte del electorado y no tendrán ningún problema en apoyar los referendos que hagan falta con tal de seguir siendo la vanguardia del senderismo, la comuna y la acampada libre. Estos apátridas, cuyo discurso social es plausible, no tendrán inconveniente en reconvertirse al nacionalismo, con tal de ser coherentes con su discurso libertario, eso sí, coyunturalmente catalanista frente a un españolismo pasado de moda.
Para terminar el recorrido por los diferentes partidos concurrentes con representación parlamentaria no damos la bienvenida a C.U.P, siglas que significan lo mismo que Herri Batasuna, el partido de extrema izquierda auspiciado por Arnaldo Otegi. Se trata de un grupo de nostálgicos de Terra Lliure, simpatizantes con cualquier nación oprimida del mundo, que parecen tomar el relevo de Cataluña Sí.
La lectura de los votos ofrece otra perspectiva: CiU representa sólo a un tercio escaso del electorado y registra una pérdida de 100.000 votos, pero Esquerra lo duplica con creces. El PSC sólo pierde 50.000 y el PP aumenta en casi 100.000. Iniciativa aumenta 125.000 votos y Ciutadans, 170.000. Por último, CUP recoge 126.000 votos. Un panorama balcanizado, sin duda. Los independentistas, incluimos a los neófitos de CiU  no alcanzan el 50% de los votos escrutados. Claro que, podemos incluir a Iniciativa que, al menos, se muestra partidario del referéndum.
Como puede comprobarse, las lecturas que se hagan de estas elecciones anticipadas nunca serán totalmente coincidentes y parece evidente que si se quiere comer del plato del independentismo, de la autodeterminación, del derecho a decidir o del soberanismo, no se sabe bien qué es lo que se quiere guisar, en la cocina del nuevo gobierno tendrán que ser muy ingeniosos para elaborar una receta que ligue la carne y el pescado en un mismo plato.
Colores los hay para todos los gustos. En los estados federales de mayor prestigio, véase los Estados Unidos o Alemania, o en los confederales como Suiza, ni siquiera está contemplado el derecho a la autodeterminación o a la secesión, pero se pretende que España, que funciona como un estado federal en la práctica, autorice de repente que una parte de su territorio haga lo que le parezca con las leyes. Que Gran Bretaña o Canadá lo permitan quizá se deba a que son otros países con otra historia y otra ordenación que no es la nuestra.
En términos domésticos, se suele expresar el símil de que esto es como un divorcio en el que una de las partes quiere separarse y, como es natural, el divorcio se produce e incluso los excónyuges pueden seguir manteniendo buenas relaciones. Entonces, es evidente que cualquiera de los dos puede decidir que quiere la separación o el divorcio. Cataluña sería más partidaria de la separación. Sin embargo, también se puede comparar la actual situación política con la del enfermo al que le van a extirpar un brazo o una pierna; ¿no habrá que consultar al paciente antes de extirpar el miembro si da su autorización para que se proceda a la amputación? Me parece que sí.
La consulta electoral podría interpretarse en clave de referéndum sin que fuera necesario llegar a la ilegalidad de convocarlo. No habría que forzar más las cosas si existiera voluntad por parte de todos de solucionar el conflicto y pensar en los problemas reales de los ciudadanos. Lo que pasa en Cataluña, desde diez años para acá, es que los políticos catalanes están, consciente o inconscientemente sumergidos en una campaña antiespañolista que parte de la queja continua y camina por la senda del constante agravio comparativo en lo que se refiere a la intervención del Estado en política de infraestructuras, por ejemplo, y actualmente, con la llegada de la crisis, en temas de fiscalidad.
Quizá ha llegado la hora de poner fin a la inmovilidad de las estructuras del Estado, la hora de preguntarnos todos los españoles si compartimos nuestro actual ordenamiento pensando en el beneficio común. Ahora que los organismos de gobierno se simplifican para limitar el gasto, podría ser el momento de entrar en el debate sobre el modelo territorial con el fin de limar asperezas, de acercar posiciones, pero falta valentía y determinación para hacerlo. La constitución está madura, muchas cosas han cambiado desde 1978, ¿por qué no habríamos de proponer ciertos cambios en el seno del diálogo?
En cualquier caso, el Partido Popular, que representa en España una gran mayoría, guste o no guste, una mayoría superior numéricamente a la que representa CiU en Cataluña, no es el interlocutor más adecuado para liderar este debate. Convergència, por su parte, no tiene la honestidad para reconocer su error ni la voluntad para entrar en ese debate en estos momentos.
Se requiere, por tanto, un ejercicio de voluntad por parte de la clase política para estar a la altura de las circunstancias. Cumplir con la ley y hacerla cumplir no va a eliminar el problema; saltársela, tampoco. Lo único que se conseguiría sería incrementar la distancia entre el resto de España y una parte de Cataluña. La constitución puede cambiarse, pero no por la conveniencia de una minoría, sino por el acuerdo de todos los interesados. El actual modelo de Estado no es tampoco inamovible y quizá en la actual coyuntura de recortes ésta sea la asignatura pendiente, la que tiene mayor alcance y la que nos convenga a todos, no a los partidos, sino a los ciudadanos.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Treinta años sin las Malvinas.

Aunque la fecha del aniversario del fin de la Guerra de Las Malvinas queda cinco meses atrás, 2012 es todavía el año en el que se conmemora la derrota de Argentina frente a Gran Bretaña tras el intento de recuperar la soberanía sobre las islas.
A simple vista, si se contempla un mapa, puede parecer que las islas son un territorio insignificante, pero el conjunto del archipiélago consta de más de 11.000 km2, algo más de la Región de Murcia, y dista 500km del punto más próximo de la costa argentina.
Para muchos pacifistas y gente de bien, la guerra no debe ser nunca el recurso para conseguir los objetivos políticos sino que siempre hay que recurrir al diálogo, a las relaciones diplomáticas y al sentido común pensando en los ciudadanos con tal de evitar derramamiento de sangre y la muerte de tanta gente.
La historia de las islas Malvinas está bastante bien documentada. Cualquiera que esté interesado en el tema puede comprobar que desde la ocupación británica en 1833 los intentos diplomáticos de la Argentina y las gestiones diplomáticas se han sucedido sin interrupción con mayor o menor intensidad desde entonces.
Para empezar a abordar la cuestión de la soberanía, no vamos a remontarnos tan atrás; empezaremos veinte años atrás de la guerra de 1982 cuando el 16 de setiembre de 1965 la XX Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba la Resolución 2065 que reconoce "la existencia de una disputa entre los gobiernos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la República Argentina acerca de la soberanía sobre dichas islas" de manera que insta a ambos países a "proseguir sin demora las negociaciones" promovidas por el Comité de Descolonización para resolver de manera pacífica la disputa, según la resolución 1514 que dictó la misma Asamblea General.
Es decir, la ONU considera que las Islas Malvinas se encuadran dentro de los territorios afectados por el colonialismo y por tanto, al menos, considera que la ocupación británica en el modo y manera en que es regida, debe acabar y descarta la libre autodeterminación.
En los años setenta, la Asamblea de Naciones Unidas aprueba la resolución 3160 según la cual se reconocen los esfuerzos de Argentina para acabar con la descolonización y en favor de los intereses de los habitantes de las islas, pero reconoce que no ha habido avances significativos. Hay que subrayar que anteriormente, no se facilitaba la integración de ciudadanos de las islas con el continente en aspectos tan básicos como las comunicaciones, el transporte, el comercio o la educación.
A partir de este momento comienzan las tensiones diplomáticas provocadas por decisiones unilaterales del gobierno británico que entorpecieron claramente el avance hacia la descolonización y que finalmente desembocaron en la guerra.
La ocupación de las islas por parte del gobierno argentino fue el primer intento por recuperar el territorio por la fuerza y es probable que no vuelvan a sucederse otros mientras la situación internacional no cambie.
No vamos a entrar en cuáles y de quiénes fueron las primeras noticias de las islas, de qué nacionalidades fueron y en nombre de qué naciones lo hicieron, pero sí haremos una referencia a cómo en la segunda mitad del siglo XVIII España reclama el territorio y lo recupera ante los conatos británicos de instalarse en las islas si bien no logra zanjar la cuestión por vía diplomática. 
Es precisamente este resquicio legal el que sirvió a los británicos para recuperar el interés por las islas a pesar de que a partir de la independencia de Argentina le siguiera el reconocimiento internacional que le autorizaba a ocupar las islas y a proceder con el nombramiento posterior de sus gobernadores.
El conflicto con los balleneros estadounidenses, allá por el año 1832 y el interés comercial de las empresas británicas en torno a las islas, desembocó en la intervención militar que acabó con la expulsión de los argentinos de las Malvinas.
De nada sirvieron los esfuerzos diplomáticos durante más de siglo y medio como de nada ha servido la guerra que iniciara un gobierno tiránico y nefasto para los argentinos. Sin embargo, fuimos muchos los que contemplamos aquella guerra como justa, muchos los que sentimos nuestra solidaridad con los argentinos al poner contra las cuerdas a una potencia colonial orgullosa y decadente, muchos los que hubiéramos deseado una victoria albiceleste porque pensábamos también en Gibraltar.

Vaya nuestro recuerdo por las víctimas de aquella guerra y nuestra solidaridad con la causa argentina. Los británicos han reforzado sus derechos territoriales, pero no pueden llenarse de razón. Ellos que den las gracias a los Estados Unidos por el apoyo incondicional que les dieron y a las Naciones Unidas por velar siempre por la justicia y la paz.




http://www.informatecuador.com/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=839:de-los-16-enclaves-coloniales-que-aun-subsisten-en-el-mundo-11-son-del-reino-unido-america-latina-en-malvinas&catid=2:opinion&Itemid=14




lunes, 12 de noviembre de 2012

Sofá cama.

El día acaba de vuelta al apartamento después del último cigarrillo en la terraza con el que intento tomar un poco de conciencia de mí mismo.
Tras pasar al comedor, vuelve a repetirse la escena de la noche anterior tendido en el colchón supletorio de un sofá cama que reposa sobre unas lamas quebradizas. Qué vacío e inútil me siento al cabo de una jornada soleada de paseos en medio de una multitud decadente.
Me visto el pijama y me acomodo entre las sábanas bajo una manta envejecida, doblo la almohada y apoyo la cabeza sobre ella para leer un libro, pero apenas puedo descifrar su contenido a pesar de que lo subrayo con la intención de retener alguna idea. La televisión emite su paranoia nocturna, y tú descansas desde hace rato sobre el sofá, como los niños en su cuarto, con los ojos cerrados y el semblante agotado.
Poco a poco, abandono la lectura, apago la televisión y lentamente, sin apenas darme cuenta, comienzo a soñar un lecho de caricias sobre mi cuerpo.

martes, 23 de octubre de 2012

Búsquedas curiosas.

Queridos amigos: Semáforos, semáforos y más semáforos y un "semáforos" y otro "semáforos" y más "semáforos"... siempre "carros y semáforos". No, no me he vuelto loco; sin duda, la entrada "Semáforos" es la que más éxito tiene dentro del blog. Semáforos asociados a carros. La gente busca imágenes de carros y semáforos y de esta manera se topan con el microrrelato. Alguno, de vez en cuando, se detiene a leerlo y eso me causa satisfacción, cómo no, pero lo que me tiene intrigado es por qué tantas personas de países diferentes buscan este tipo de imágenes. ¿Qué buscan en ellas? Nunca lo hubiera imaginado. Un poste regulador del tráfico que utiliza colores con una simbología tan clara se convierte en objeto de búsqueda, eso sí, en compañía de un carro, de un coche para los peninsulares. Por favor, que alguien me ayude a comprenderlo, pero en cualquier caso, les estoy agradecido y les doy la bienvenida. También quiero darle la bienvenida al visitante que hoy me ha acompañado durante más de hora y media y se ha paseado por mis ocurrencias. Partía de una frase un tanto confusa que remitía a Effi Briest y a Marcelle Sauvageot a partir de una búsqueda en catalán y se ha perdido entre los rincones de mi delirio. Si los primeros son mayoritariamente hispanoamericanos, éste es español. Pues te doy la bienvenida y te agradezco mucho el interés. Espero que no sea la última vez. Por mi parte, sólo puedo decir que seguiré delirando.

viernes, 19 de octubre de 2012

Paella.

L'any 1999 vaig treure el títol de Català elemental per l'Escola d'Idiomes de Madrid. Abans d'acabar el curs de tercer, la meva dona i jo ens proposem viatjar a Catalunya per primera vegada per tal que jo practiqués els meus escassos coneixements enllà, sobre el pròpi país.
Reconec que, personalment, era tot un repte perquè havia de superar la por a equivocar-me, la vergonya i el sentit del ridícul que em feia establir una conversa i no entendre l'interlocutor, que es notés que jo no era catalanoparlant. Aquesta inseguretat em tirava enrere i em feia pensar que al capdavall, ens entendríem en castellà. Malgrat tot, vaig ser valent i he de dir que més d'una ocasió vaig quedar-me sense entendre el sentir complet del que em deien, de manera que em limitava a assentir acabant la conversa amb un "gràcies" o un "d'acord".
Mentre visitàvem els diferents indrets de Catalunya, em comportava com si fos una gravadora lingüística; m'hi fixava en els ròtuls, escoltava atentament la gent, llegia l'Avui i me n'adonava que el català estava viu més ellà dels estereotips o l'exotisme, descobrint així el meu país completament, la part més esmunyedisa de la seva identitat, no per això desconeguda, sinó més aviat latent, sobreentesa. Ara em sorprenc amb aquesta reflexió per no haver arribat a sentir la meva espanyolitat abans, quan estiuejava a Castelló de la Ribera durant els anys de la meva adolescència, perquè ja coneixia el bilingüisme de primera mà, tot i que no comprenia el seu abast en clau històrica.
El 2001 vaig treure el títol de Català i després vaig tenir l'oportunitat de participar en el projecte "Limando asperezas", un intercanvi d'alumnes dels intituts de Villalba, María Guerrero i el Josep Puig i Cadafalch de Mataró. Aquell va ser un segon punt de trobada per conèixer la realitat dels ensenyaments de totes dues comunitats. Aleshores, van interessar-me els prèstecs lingüístics com a fenomen produït entre llengües en contacte i vaig fer un estudi que ara m'agradaria canalitzar en aquesta nova etiqueta com a pont de trobada entre el català i el castellà.
Després d'aquesta introducció, començarem amb una paraula coneguda per tots, internacionalment coneguda per tots com és la paraula "paella".


Diu el diccionari de la RAE:

Paella.
Del valenciano paella.
1. f. Plato de arroz seco, con carne, pescado, mariscos, legumbres, etc., que se usa mucho en la región valenciana.
2. [f.]Sartén en que se hace, paellera.

I diu el diccionari de l'Institut d'Estudis Catalans:



Paella.
F. Estri de cuina, de metall, en forma de vas rodó ample i de poca altura, amb un mànec llarg també de metall, que serveix per a fregir viandes.// Guisat fet d’arròs cuit amb carn, peix, marisc, llegums i altres ingredients.// Pipa.

És a dir, que per als castellans, el primer referent al qual remet el mot "paella" és al guisat mentre que en català és al contrari, la qual cosa demostra que s'ha produït una alteració en l'ordre de les acepcions a l'hora de prendre el prèstec i, de fet, nosaltres diem a l'estri "paellera" en castellà perquè la majoria desconeixem que en català un significat deriva de l'altre per metonímia i que, per tant, originalment, els dos significats corresponen al mateix mot.

El que desconec, i no en tinc temps ara de revisar, és qué vol dir Pipa, la tercera acepció de "paella" en català.

sábado, 13 de octubre de 2012

La Hispanidad de los españoles.

El día de la Hispanidad de 2012 pasará a la historia por su singularidad debido a un conjunto de factores que a cualquier foráneo le resultarían difíciles de entender.
Para empezar, algunos exhiben banderas preconstitucionales, un eufemismo para referirse a las enseñas franquistas; otros, los republicanos, no se dejan ver porque ellos no tienen nada que celebrar. Se conforman, o se conformaban, al menos hasta hoy, con aparecer en otro tipo de manifestaciones, quizá más reivindicativas.
En segundo lugar, por seguir un orden, algunos ayuntamientos de Cataluña y creo que algunos del País Vasco, han decidido que, como la hispanidad no va con ellos (no sé qué tipo de postjuicio tendrán al respecto), abren sus puertas igual que en el resto de España no se celebra la Diada de Cataluña.
En tercer lugar, otros sectores sociales han convocado manifestaciones paralelas para expresar no sólo que no tienen nada que celebrar sino también para denunciar las masacres y las injusticias ejercidas sobre los pueblos indígenas de América.
Por último, este año, el desfile ha sufrido un recorte lógico y ha quedado deslucido al no contar con la presencia de los carros de combate, aviones y otros efectivos. Al menos, no ha habido abucheos, como en los últimos años; por otra parte, parece que el rey ha reprobado al ministro Wert y al gobierno por sus declaraciones en torno a la educación en Cataluña. Aquéllos que utilizan al rey para quemar su imagen o para disparar sobre ella tienen hoy la oportunidad de manifestarse a favor de la intervención del monarca en cuestiones políticas dentro del exiguo margen que se le asigna a la Casa Real.
Otros nos hemos quedado en casa. No por nada; de pequeño y de mayor me gustaba ver el desfile y hoy en día, con motivo de nuestra parcial reconciliación con la bandera tras los éxitos de los ejércitos balompédicos, exhibo la bandera en el balcón de mi casa cuando el calendario lo marca. Existen todavía demasiados prejuicios contra los símbolos de España, un mal que arrastramos desde el final del franquismo. Desde luego, resulta evidente que no hemos sabido manejar esta cuestión de manera que a nadie le hiera que otro manifieste su españolidad siendo español. España se ha desdibujado en favor de las autonomías y no se ha empleado en educar el espíritu nacional en función de los nuevos tiempos, mientras que algunas autonomías lo han hecho a través de los medios públicos, encargados de adiestrar al pueblo y encaramarlo en la cumbre de su singularidad. Se ha creado un abismo de desconfianza y odio entre autonomías y el gobierno de la nación. Mientras sigamos sin atar bien el estado y sin educar a los ciudadanos en el funcionamiento y manejo de las instituciones, haremos un flaco favor a la consolidación de España como uno de los estados más antiguos de Europa.
De Hispanoamérica hoy no toca hablar. No ha llegado aún el gobierno que se decida a estrechar los vínculos y a cooperar activamente. Las cumbres anuales sirven de poco mientras no se intente generar una entidad similar a la Commonwealth.